miércoles, 24 de agosto de 2016

La Cultura y Familias:

La culturas y de familias:
Cuando hablamos de maldiciones de familia,   
Necesitamos comprender lo que significa la palabra "familia". Una familia puede ser tan pequeña como el esposo, la esposa y los hijos, o puede ser la familia de una iglesia.      
Pueden ser tan grande como una ciudad, estado o Nación. (cuando se habla de las cabeza o representantes de una ciudad o nación, se incluye al presidente y a los funcionarios del gobierno. Ciertas familias tienen sus culturas, características de igual manera y es donde se van formados los comportamientos, aptitudes, actitud del ser humano. 
Pero necesitamos comprender que no tenemos porqué aceptar las culturas, rudimentos y sus características negativas las cuales traen MALDICIONES. Las podemos desarraigar romper quitándole todo derecho legal que por falta de conocimiento le hemos dado al maligno, por (IGNORANCIA) La Palabra de Dios es fiel y verdadera y leerte los libros originales en cualquier Idioma siempre dice los mismo. si lo duda lea en Arameo y Hebreo o en mismo latín; Dios Dice los cielos y la tierra pasarán mas Mi palabra No pasará.   
En el libro de Romanos: 13 nos dice, que nos debemos someter a toda autoridad, todas son puestas por Dios, los magistrado  no están para infundir Temor al que hace el bien, Sino al malo, porque es servidor de Dios para bien, Por lo cual es necesario someterse, No solamente por razones del Castigo, Sino También por Causa de la CONCIENCIA, aquí también no exhorta a pagar los impuesto y no deber a nadie, Andemos como de día en la luz, Honestamente; no en glotonería y borrachera, no en lujurias y lascivias, contiendas, Vestidos de Señor Jesucristo, y no proveáis para el deseo de la carne. Isaías: 44- Jehová es el único Dios. Meditar en Isaía: 46 y sobre todo v:7 y rompa con toda maldición por idolatría, Salmo: 155. Éxodo 20- Dios dice que tales personas viven en aflicción, muertes, ect. y no heredan el reino del Señor Jesucristo pero si el de satanás al menos que se arrepientan. 
La palabra dada por Dios nos dice que por la culpabilidad del hombre es que viene todo mal lea y discierne Romanos: 1-18.
Por la Palabra de Dios y por el poder de la sangre de Jesucristo seremos libres. 
La iniquidad, o maldición es la rebelión contra Dios, fue transferida de generación en generación. Pero Jesús quiere liberar a familias y naciones para siempre, si buscamos el camino de Jesucristo Amén, Dios no dice conocerás la verdad y la verdad os hará libre y la verdad verdadera está en Su Palabra.
Aunque esta situación es extrema, nos muestra que la realidad de la transferencia de espíritus, y la de que la iniquidad pasa de una generación a la siguiente, Necesitamos mirar nuestra propia vida y preguntarnos: ¿Qué estoy haciendo que pienso y que me conduce de una manera que no agrada a Dios? ¿Qué está haciendo que actúe violentamente con mis hijos sin razón aparente? ¿Por qué da la impresión de que no puedo tener ningún trabajo, familia y matrimonio en verdad de verdad exitoso si mentir? Es hora de romper la maldición que haya en nuestra vida de una vez por todas, y caminar en la libertad que nos proporcionó Jesús por medio de la cruz.
Romper la maldición
La solución es buscar de Dios y arrepentirse genuina-mente y pedir perdón.  Los creyentes sabemos que necesitamos comprender el principio espiritual de la causa y el efecto. Y comprender el poder de Jesucristo y de su sangre,
Necesitamos comprender la verdad que nos hace libres. En Juan 8:32-36, Jesús le estaba hablando a los judíos que creían en Él, y que ya lo habían reconocido como Salvador. Pero no podían comprender por qué, siendo hijos de Abraham, necesitaban ser liberados. En Juan 8:33, dijeron que ellos no eran esclavos de nadie. No comprendían que con cada pecado cometido -- ya fuera por ellos, por sus ancestros, por su ciudad o por su Nación, había una maldición espiritual.
Los cristianos también necesitamos hacer algo más que nacer de nuevo y recibir el perdón; necesitamos recibir nuestra libertad, Jesús les estaba diciendo en el versículo 36: "Cuando yo los libere, van a ser verdaderamente libres. No sólo los voy a perdonar, sino que también voy a romper la maldición que llevan encima y que está relacionada con el pecado". 
Si el Hijo nos ha hecho libres, vamos a ser verdaderamente libres. La palabra "verdaderamente" significa que Jesús va a romper la maldición, y nosotros podremos vivir realmente libres. No sólo nos va a perdonar nuestro pecado, sino que va a romper la iniquidad que lo acompaña. 1ra de Juan: 3- 8 dice El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. PARA ESO APARECIÓ EL HIJO DE DIOS; PARA DESHACER LAS OBRAS DEL diablo Amén, Es importante comprender que un judío siempre podía lograr que sus pecados le fueran perdonados, pero nunca podía lograr que se rompiera la maldición de ese pecado. 
El rey David y su familia son un notable ejemplo. David fue perdonado, pero la maldición de su pecado pasó a su familia.
Le voy a explicar a partir de la misma Palabra de Dios la forma en que esto funciona: Discierne esta palabra de Dios en el libro de Levítico 16:7-8, 15, 19-22.
Dios les ordenó que llevaran dos machos cabríos al Tabernáculo. Uno de ellos quedaba a la puerta del Tabernáculo, mientras que hacían entrar al otro, lo ponían sobre el altar y lo sacrificaban. Entonces, el sumo sacerdote llevaba a la puerta del Tabernáculo la sangre del macho cabrío sacrificado, la ponía en la cabeza del otro macho cabrío.
Y CONFESABA LAS INIQUIDADES DEL PUEBLO. Un macho cabrío moría por los PECADOS O TRANSGRESIONES,  la fuerza espiritual interior que causaba destrucción a un desierto o a un lugar árido. Así era como los judíos hacían expiación por sus pecados.
En nuestro caso, Jesucristo murió por los pecado de quienes nos arrepentimos lo aceptamos como nuestro salvador y le buscamos, Él murió en la cruz, pero también derramó su sangre siete veces, así como Aarón rociaba siete veces la sangre.
Por medio de la sangre derramada por Nuestro Señor Jesucristo somos perdonado, redimidos y santificados, y también podemos caminar en ese perdón y quedar libres de la maldición del pecado. 
Ambos machos cabríos representan la obra redentora de Jesucristo, nosotros somos perdonados y sanados de las heridas generacional que nos lleva a perpetuar los pecados de nuestros antepasados. 
Sólo la sangre de Jesucristo proporciona el perdón y una nueva forma de vivir. Cuando nacemos de nuevo, recibimos el perdón . Pero entonces, necesitamos clamar proclamar la sangre de Jesucristo sobre nuestra vida para desarraigar la iniquidad y caminar en libertad.
Cierre la puerta.
Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Mateo 12:43-45
En el mismo momento en que recibimos a Jesucristo, todo los poderes de las tinieblas  salen huyendo. Van a ese lugar desierto, en busca de un sitio donde descansar. Quedamos limpios de nuestro pecado y de la maldición espiritual y huye a ese lugar de desierto, pero regresa en busca de una puerta abierta. Aunque nuestra vida haya sido barrida y adornada, lavada con la sangre y purificada, si descubre que hemos dejado una puerta abierta, regresa y la situación es peor que antes.
Yo veo suceder esto en familias cristianas. Una persona sale de un estilo de vida lleno de pecado, recibe la salvación, y entra en el ministerio o se involucra en su iglesia; después, cría a sus hijos en la iglesia. Entonces, cuando los hijos llegan a la adolescencia, salen a hacer las mismas cosas que solían hacer los padres, mucho peor, y me pregunto "¿Qué sucedió? ¿Qué anda mal? hijos criados en la iglesia, pero están haciendo exactamente lo mismo que los padres o abuelos ect, antes de ser salvos". Esto se debe a que barrimos la casa, pero no cortamos con la maldiciones y hemos dejado puertas abiertas  al no darnos cuenta de que teníamos que romper se vuelve a detonar la maldiciones.
Moisés y los hijos de Israel son un excelente ejemplo de la forma de apartar de nuestro hogar las fuerzas de las tinieblas. Cuando iba a caer la maldición sobre el pueblo de Egipto, Dios le dijo a Moisés que le indicará al pueblo que debían tomar la sangre de un cordero y ponerla en el umbral de sus puertas. Cuando llegó el espíritu de muerte aquella noche, vio la sangre sobre las puertas de sus casas, y no pudo entrar (vea Éx. 12:21-29). Romanos 6:23 dice que la paga del pecado es muerte.
Esto no habla sólo de la muerte física, puede ser física, espiritual, mental, financiera, matrimonial, familiar el racismo y también las depresiones y las enfermedades ect.
Cuando usted se da cuenta, y usa el poder de la sangre de Jesucristo, los espíritus del maligno y esas maldiciones no le pueden tocar. ejemplo, cuando vea la sangre sobre la puerta de su tabernáculo, no va a poder entrar. Las enfermedades, divorcio, depresión, la ira, la violencia y todas las cosas malvadas van a tratar de arremeter contra usted y contra su familia, pero si usted tiene la palabra de Jesucristo y la sangre de Jesucristo en su boca y el dintel de su casa, estará viviendo bajo la protección divina.
Si usted acostumbra  aplicar la sangre de Jesucristo. Nada maligno puede tocarle donde está la sangre de Jesucristo el maligno huye; 
Porque El Hijo de Dios vino a deshacer las obras del maligno; 
En el tabernáculo antiguo hecho de piedra y mortero, el sacerdote usaba la sangre de un cordero para hacer expiación por el pueblo de Dios, pero aquella respuesta era temporal. Hoy en día, usted y yo somos el templo del Espíritu Santo el tabernáculo de Dios, y la sangre del Cordero ha sido derramada una vez y para siempre a fin de perdonar nuestros pecado, iniquidad, rebelión  y romper la maldición Amén y Amén.

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